Julio 23rd, 2008 — internet, sueños
Hubo una época, hace ya muchos años, en los que una (buena) seria de televisión podía vaciar las calles del país. Sucedió durante aquellos veranos inmensos y verdes de V, en donde las tardes terminaban con Diana comiendo ratones, o las sobremesas comenzaban con El Super Héroe Americano, El Coche Fantástico y el Equipo A. Luego, por la tarde, nos reuníamos en torno a la tele a ver El show de Bill Cosby o, casi de noche, Las chicas de oro.
De todas aquellas series, comedias dulces en su mayoría, el personaje más sacástico y ácido era Sofia Petrillo. La más vieja (en la ficción) de Las chicas de oro siempre fue mi personaje favorito, quizá por la mala leche que destilaba a ratos. Temía a Prados Soleados, el asilo donde le amanazaban, un día sí y otro también, en ingresarla sino se portaba bien; adoraba contar historias falsas con su conocido inicio: Sicilia, 1928…
Hace menos años, cuando güelita se embarcó en un avión y nos pasamos un fin de semana largo recorriendo Barcelona, le rendí un improvisado homenaje a la Petrillo, paseando por toda la Plaza de España con el bolso negro de güelita bajo el brazo, tal y cómo lo cogía ella en la tele. Después, me agarraba del brazo de zazu y le gritaba: ¡vamos, Dorothy! Me puse tan pesado que, incluso, salgo en una de las fotos de esta guisa.
Eran otros tiempos y otras series, otra forma de entender la televisión y, sobre todo, esta mierda de mundo pero, probablemente mi infancia habría sido más triste sin esta siciliana dura como acero, correosa y cínica.
Ayer murió Estelle Getty, más conocida como Sofia Petrillo.
Julio 22nd, 2008 — mi columna de opinión, fotografía, sueños

Turistas junto a un muro del Obradoiro, en Santiago de Compostela.

La plaza de María Pita, en A Coruña.

Ermita junto al puerto de Luarca (Asturias).

Guajes secando una toalla, en Gijón.
El resto de las fotos, faltaría más, en la etiqueta 20080708 de flickr.
Julio 21st, 2008 — sueños
Así, renegando y maldiciendo, hemos vuelto de nuestras vacaciones. Casi quince días de sol, playa, familia y amigos, a través de un recorrido por Portugal, Galicia y, finalmente, Asturias.
Poco más se puede añadir, salvo que en seiscientos kilómetros nos encontramos con el doble de la temperatura con la que salimos de Gijón y el alivio que fue volver a ver al sofá, nuestro sofá, estratégicamente situado bajo el aire acondicionado. Lástima que quede tan lejos de la playa de San Lorenzo… En breve, si encuentro tiempo y fuerzas (recordar es tan doloroso en ciertos casos), las fotos y las vivencias.
Hemos vuelto, para bien o para mal.
Julio 7th, 2008 — sueños
Los próximos días, eme y yo nos vamos a tomar unas merecidísimas vacaciones de verde y playa. Creo que es la primera vez que nos vamos en julio y, para redondear la jugada, vamos a pasar por Galicia antes de recalar en la tierrina. ¿Por cuanto tiempo? Estaremos, exactamente, el necesario para que el ácido úrico procedente del marisco nos salga por las orejas. Después, tocará hacer una cura de urgencia a base de sidra, carnona y pescados.
Para cualquier cosa, el correo electrónico, el móvil o las voces desde la ventana.
Junio 30th, 2008 — fotografía
Junio 30th, 2008 — mi columna de opinión, fotografía
No sabía que fuese a dar tantas vueltas una foto hecha para un concurso de un grupo de flickr, cuyo lema era Electrodomésticos. Tras mucho pensar (¡con lo que duele!) y darle vueltas al lado más bonito de los cacharros que tengo por casa, me decidí a hacer la foto mirando a la batidora como una flor, como un lirio blanco sobre un fondo negro. Sólo hicieron falta una camiseta negra, un sofá y seis instantáneas. Al disparar la última y ver en el visor el resultado, di por finalizado el montaje.
Lo curioso vino luego, semanas después, cuando una compañera de trabajo me comentó que le había gustado la foto y que si podría hacerles unas cuantas más a sus hijos, unos mellizos de siete meses, para las invitaciones del bautizo. No tuve que pensarlo mucho y acepté, entre divertido y acojonado.
El día del evento, los padres habían preparado en una habitación un pequeño decorado con un fondo liso de color granate, un suelo blando para los pequeñajos y casi todos los juguetes de ambos a mano, listos para servir de refuerzo. Subí persianas buscando luz, iluminé un poco más el estudio con una lámpara de pie (no utilicé el flash en ningún momento porque dicen que no es muy bueno y, sobre todo, porque se asustaban) y tiré un par de fotos de ajuste, para comprobar los valores de la cámara. A continuación, entraron en escena los niños.
La niña, protagonista suprema del acto, no dejó de mirar a cámara en ningún momento, a caballo entre una mirada retadora y divertida, por todo cuanto sucedía a su alrededor. El niño, por contra, fue más a su aire y conseguir un primer plano suyo mirando al frente fue una de las grandes metas del día. Ella, además, quería todo lo que cogía su hermano y no paraba hasta conseguirlo, enfadándose y chillando, mientras que el, con dolor de dientes, bastante tenía con olvidarse de las encías con un mordedor frío y soportar estoicamente a su hermana.
Fueron más de trescientas setenta fotos en una hora, en ráfagas de nueve fotos cuando el encuadre y los niños lo permitían, tirado por el suelo y oyendo a un palmo sobre mi cabeza los sonajeros y juguetes de los niños pero, sinceramente, creo que ha merecido la pena y que volvería a hacerlo. Obviamente, no todas las fotos valen y ahí es donde entra el trabajo de postproducción, filtrando, variando algunos valores e, incluso, haciendo recortes para llamar la atención sobre la escena. En resumen, ha sido divertido, estimulante (los retos siempre lo son) y muy satisfactorio. Ahora sólo queda esperar que los padres piensen igual y encuentren una foto (o dos, o tres) que les guste.
Algunos enlaces útiles con los que pude salir indemne de esta batalla:
Y el resultado:




Junio 26th, 2008 — humor, internet, citas

El original habla de la afición de Ratzinger a repartir hostias con los fieles de rodillas, pero eso imagino que no llega al gran público, a esa masa de ojos con piernas ansiosos de titulares con carnaza. Nunca dejes que un buen titular te estropee tus quince segundos de gloria, han debido pensar. De todas formas, lo mejor hubiese sido quitar la foto de RaztingerZ porque, de esta forma, se da unas ideas, sutiles, acerca del contenido de la noticia.
Para terminar de leer el artículo (cosa del todo irrelevante), se puede seguir este enlace a Público.es.
Junio 26th, 2008 — fotografía

El periódico anunció que en Sevilla se alcanzarían los cuarenta grados y aquí, como somos unos envidiosos, nos fuimos detrás sin pensarlo. A primera hora de la tarde, cuando el aire parecía una inmensa pared caliente, se me ocurrió salir a hacer fotos en mitad de ninguna parte, al otro lado de la autovía. Llevaba unos días mirando de reojo una alberca y decidí olvidarme del parte meteorológico, enfundarme las botas de montaña y caminar buscando la más mínima sombra.
Finalmente, la alberca no salió tan bien en las fotos, entre otras cosas porque los cables del tendido eléctrico estaban en todas partes y, quizá, porque el calor no me dejaba pensar con claridad. De entre todas las fotos sólo se salvaba esta y, sinceramente, no tengo muy claro el porqué.
Junio 26th, 2008 — tecnologia, internet
Al principio de mi vida en Internet, cuando me plantee tener un dominio propio, una web y meterlo todo en aquella inmensa coctelera que fue indo, únicamente me preocupaba de mantener el sistema en pie y de tenerlo más o menos actualizado para evitar otro ataque de aburrimiento por parte de algún rumano ocioso. Podría decirse que el planteamiento era sencillo: tenía un servidor, tenía un dominio y tenía una página web en la que escribía mis tonterías.
Hace algunos días volví a pasar por una web conocida aunque olvidada, archive.org y, como no, me invadió la nostalgia. Reconozco que, por aquella época, me gustaban las páginas web simples, ligeras, con texto y, a lo sumo, una o dos imágenes pequeñas que no hiciesen de la carga una aventura. Sin embargo, al repasar las distintas caras que había tenido n1mh.org, me quedé a cuadros al ver que había hecho ¡una página del manual de linux!

Junio 19th, 2008 — sueños
Este ha sido, sin duda, el peor año que he pasado en la Escuela Oficial de Idiomas de Mérida. Y lo ha sido por tres motivos: el ritmo que, desde el primer día, imprimió la profesora al temario, que siempre encontré demasiado alto; la gran cantidad de clases a las que no fui por irme de juerga a Austria; y el que los compañeros de clase fuesen gente mayor, que había pasado tiempo en paises anglófonos y sólo iban a clase a sacarse el título y hablar rápido.
Por eso, esta semana acudí a los exámenes con cierto excepticismo y completamente liberado de cualquier presión, con la vista en setiembre más que en junio. Poco estudio (negarlo sería de necios) y mucha confianza en mi curso avanzado de inglés y cerveza en Austria, me hicieron olvidar muchas cosas y relajarme en exceso. Y, quizá por eso, al terminar esta tarde el examen oral (de inglés, no ingles), la profesora me dijo que había aprobado todo, que había pasado cuarto. Suelo ser calmado pero me puse tan nervioso que no pude decir nada coherente, sólo tonterías, mientras daba botes.
Así que se acabó, se terminó el cuarto curso de inglés y en setiembre me espera quinto, el último escalón de esta escalera que subo, de momento, porque quiero y sin prisas. Aprender por el simple placer de aprender. De locos.