más technorati

Acabo de instalar un plugin más (wordpress es la caña) que muestra las etiquetas que se añaden para technorati, pero con sus enlaces correspondientes.

Y esto, ¿a quien carajo le importa? A nadie :) . Es otro experimento trasnochado que estoy haciendo. Las etiquetas permiten búsquedas muy amplias y específicas en un montón de sitios de internet y, a la larga, es algo útil que me apetecía poner a funcionar.

technorati, test, blogging

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11001000

¡Este es el post número 200 en la categoría de paranoias!

El número cien se me escurrió de las manos sin darme cuenta, pero éste no lo perdono. Hace más de un año, cuando comencé a garabatear tonterías en blogger, me decía a mi mismo que era una terapia, un alivio temporal para las neuras y los problemas mentales que acarrea mi profesión :) , pero hoy puedo decir que me gusta escribir y que no es una forma de alivio sino una manera de explicarme a mí mismo. Cuando estábamos estudiando en la universidad, nos sentábamos doce personas en una mesa y nos explicábamos las lecciones y los problemas (jodidos condensadores), los unos a los otros. Curiosamente yo era uno de los que mejor me explicaba y el que más suspensos coleccionaba. De aquellos días viene, en parte, estos doscientos mensajes. Espero que este ejercicio de memoria y letras me evite más suspensos.

¡Ah! sé que hay gente al otro lado, al final de la línea y, aunque no escribo para nadie más que para mí, me gustaría dar las gracias por la paciencia y los comentarios que son, sin lugar a dudas, lo mejor del sueño del mono loco.

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la vuelta al cole

La ventaja de no coger las vacaciones cuando lo hace todo hijo de vecino es que no tienes el síndrome post-vacacional, una estúpida manera de querer enseñar, otra vez, las fotos de la parienta tostandose en la playa de esa ciudad de vacaciones y soltar una lagrimita a juego, con sabor a nostalgia, ni la vuelta al cole.

vuelta al cole

Todos aquellos que vuelven al trabajo tras unos días de asueto y diversión, chiringuito y playa, que recuerden que algunos no tuvimos vacaciones.

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verde y agua

Este fin de semana ha sido completito. La experiencia en el camping ha sido enriquecedora y divertida, con una tienda de campaña digna del barbas de bricomanía, agujereada en los sitios donde se apoyan los mástiles, con unas piquetas que parecían rosquillas y jugando en una especie de cubo de arena para gatos que osaban llamar parcela. Pero como sabiamente decían en Los Simpsons, “no me den las gracias a mí, dénselas al cortaplumas”. Con la navaja suiza, un poco de imaginación, tres cortes profundos y una bayeta, pudimos aguantar todo el fin de semana sin (muchas) preocupaciones. Si llega a haber llovido, nos ahogamos, seguro.

El sábado estuvimos de visita a la zona de La Vera, dando tumbos por pueblos típicos, gargantas mayores, rios (casi una novedad, viendo la sequía que hay), comiendo y pasando un poco de calor, reservándonos porque lo gordo venía el domingo.

poza en la Garganta de Cuartos
+ fotos.

La garganta de Cuartos, también en La Vera, era el plato fuerte del domingo y no defraudó. Habíamos organizado una excursión por el margen del río con varios personajes del trabajo que se encargaron de buscarse excusas para no ir :) . Finalmente enfilamos el camino al borde del rio eme, pakopko y yo. Estuvimos una hora y pico andando rio arriba, dejando atrás algunas pozas porque tenían gente, eran pequeñas o no cubrían los suficiente, pasando cabras y piedras hasta que, finalmente, encontramos lo que buscábamos. La foto muestra el sitio pero oculta la zona del jacuzzi, del spa y el solarium. Nos pasamos casi cinco horas en esa poza entre baños, risas, algún que otro susto (los playeros no sirven para subir piedras empinadas) y lomo ibérico cortesía de paco.

Pero lo bueno, si breve… Emprendimos la marcha de vuelta justo después del último baño, frescos como lechugas y con las reserva de agua bajo mínimos y, una hora después, llegamos al chiringuito junto al que aparcamos sedientos y agotados. En quince minutos nos trasegamos una botella de agua de litro y medio, varios refrescos y todo el hielo que traían, sin hablar ni mirarnos. Todas las fuerzas se habían quedado en la poza, entre rocas y agua. Y es que tanto ejercicio a ciertas edades no puede ser :) .

El lunes estábamos todos quemados, cansados y doloridos. Pero, ¡qué coño! No le dan a uno la oportunidad de sentirse como si tuviera quince años y le sueltan en uno de esos aquaparks gigantescos con ocho horas de agua y sol por delante. eme no disfrutó hasta que pudo meterse completa en el agua y se acercó nadando al spa para dejar que una caida de agua le quitase el aliento y a paco, el jacuzzi le dejó la extraña sensación no de sentir nada por debajo de la cintura durante minutos.

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