Tiene ya sus añitos, pero lo considero uno de esos clásicos que crean escuela. Además, gracias a esta viñeta descubrí a Dilbert y no he parado de reirme.
Como no sabemos cuando vamos a morir, llegamos a creer que la vida es un pozo inagotable. Sin embargo, todo sucede un cierto número de veces y no demasiadas. ¿En cuantas ocasiones te vendrá a la memoria aquella tarde de tu infancia? Una tarde que ha marcado el resto de tu existencia. Una tarde tan importante que ni siquiera puedes concebir tu vida sin ella. Quizás 3 ó 4 veces, quizás ni siquiera eso y ¿cuantas veces más contemplarás la luna llena? Quizás 20. Y sin embargo, ¡todo parece tan ilimitado!
una de esas frases lapidarias, certeras y lúcidas que, por más que lo intente, no consigo borrar de mi cabeza.
Yo creo y respeto las creencias de todo el mundo, pero me gustaría que las creencias de todo el mundo fueran capaces de respetar las creencias de todo el mundo.