un límite bajo

Entiendo que no tengo ni puta idea, que no me sé las normas desde hace tanto tiempo como tú, que ni tan siquiera sé cuando estoy haciendo faltas en la mayoría de las ocasiones, pero hoy no, hoy no era el día en que pudiese dejarlo pasar por alto y todos tenemos un límite. Y el mio son dos cargas y una patada. Es un límite bajo, probablemente, pero sigue siendo el único límite que conocía hoy, esta tarde. Y sí, es cierto que pesas diez kilos más y mides una cabeza más que yo, pero las rodillas las tienes a mi altura y no, no tengo ni puta idea de cómo darle con efecto a la pelota, pero sí sé meter un rodillazo en carrera, pum, casi sin tocarte, justo en la rodilla, casi sin moverme, pero un rodillazo.

Advertido estás.

futbol

Publicado en Sin categoría

11870

Llevo unos cuantos días utilizando 11870.com, una web al más puro estilo de El buen yantar pero con mucho más estilo y capacidad, con más gusto, en definitiva. Se trata de un sitio donde dejar aquellos lugares que le pueden parecer interesantes a uno, ya sean restaurantes, tiendas, vinaterías, librerías, etc… como las páginas amarillas pero hechas por los propios usuarios. Poco a poco estoy añadiendo sitios, algunos viejos, otros no tanto y ojeando los del resto de la gente y cada vez me gusta más.

Mi perfil en 11870.com.

11870

Publicado en Sin categoría

doscientos cincuenta

O, lo que es lo mismo, twofifty.org, una web donde aparece una lista con las mejores doscientas cincuenta películas de IMDB (Internet Movie Data Base) y donde se pueden ir tachando. En mi lista ya hay 173 marcadas como vistas.

La web es simple, 2.0 y muy, muy fácil de usar, tiene estadísticas, comentarios y actualizaciones diarias de la lista, nuevas adquisiciones y largo etcétera.

Vía: Naranja Telemática.

twofifty, peliculas

Publicado en Sin categoría

cuando alvite conoció a herrera

Al día siguiente recibí una llamada personal de Carlos Herrera. “Ya sé que eres un tipo sin vanidad, sin ambición y sin codicia, pero me pregunto, Alvite, si te importaría colaborar en mi programa”. Y añadió una explicación técnica y al mismo tiempo emocional: “Tienes exactamente la voz que te suponíamos, profunda, varonil y cansada, con ese ritmo algo desganado que hace tan interesantes a los hombres derrotados, de modo que te ofrezco mi programa por si te apetece fracasar con éxito”. Reconozco que, dentro de mi natural escepticismo, me quedé atónito. No me lo esperaba. Herrera dirigía un programa de radio con más de un millón y medio de oyentes y yo estaba acostumbrado a hablar por escrito en los periódicos para las tertulias de los tanatorios y para los chicos malos de cada casa.

Vía: El faro de vigo.

alvite, jose luis alvite, carlos herrera, citas, radio