bautismo de fuego

Te dan un mono de camuflaje, una máscara protectora con gafas de ventisca y una marcadora de pintura. Te dicen que nunca, bajo ninguna circunstancia, te debes quitar la máscara en el terreno de juego, si aspiras a conservar ambos ojos, ni tampoco disparar a los árbitros. Luego, alguien cuenta hacia atrás desde tres y el resto sólo es pintura volando a tu alrededor mientras te arrastras por el suelo y maldices al tipo que tienes enfrente, agazapado entre la hierba alta y amarilla porque no le ves y tampoco le puedes eliminar.

Ayer jugué mi primera partida de paintball, esa especie de counter night en vivo y donde puedes joderte el hombro y un pulgar en el intento de no parecer demasiado patético ni torpe. Ayer jugué mi primera partida de paintball y fue divertido, estimulante, frenético y un ligeramente frustrante cuanto conoces de primera mano el fuego amigo. Creo que podría acostumbrarme a pasar un sábado al mes dando botes y arrastrándome por el suelo entre hierbas y parapetos e, incluso, que podría ser adictivo.

Después de semejante experiencia y, cómo diría Quevedo, sólo nos queda batirnos.

paintball, fuego amigo, bautismo

dos mil años no es nada…

Mr Thompson answered the door. He was wearing a T-shirt which said

Beer.
Helping ugly people
have sex for
2,000 years

* The curious incident of the dog in the night-time, de Mark Haddon

En una traducción libre dice:

El señor Thompson abrió la puerta. Llevaba puesta una camiseta que decía

Cerveza.
Ayudando a gente fea
a tener sexo durante
2000 años

citas, sexo, cerveza