plegándose al destino

“Le hemos echado un vistazo a tus pruebas de taquigrafía y creo que eres el hombre que estamos buscando, muchacho… ¿Te gusta navegar?”. Iba a plegarme a mi destino. El almirante parecía un buen hombre y me había tratado como si más que el uniforme, nos uniese la sangre. Por nada del mundo querría defraudarle, sinceramente, pero pensé en el periodismo. Y en mi novia. Y en todos aquellos interminables días de taquigrafía y maniobras, en alta mar, mientras mi director me sustituía por un ciego y mi chica se morreaba con un hambriento. “¿Y bien?… ¿Qué me contestas, hijo?”. “Verá, señor,…”, vacilé. “Estás enamorado. ¿Es eso, hijo?”

Lanilla y chaquetón (I), de José Luis Alvite.

citas, jose luis alvite

cambios

Ayer por la noche, en buena hora, actualicé la versión de WordPress que soporta este blog y, como no, hay ciertos fallos en el tema, fundamentalmente con los enlaces. Así que estaré un tiempo de reformas en esta casa, aporreando las paredes y puliendo los suelos y, por supuesto, es posible que haya ciertos efectos secundarios, como que todas las entradas estarán en la categoría sueños o que el mono del logo empiece a bailar salsa. Quien sabe…

en obras

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