espinete abandona el barco

Para muchos de vosotros, soy el mejor abogado que hayais conocido nunca; es, sin duda, porque no habéis conocido otro.

Aún no me hago a la idea de que me voy a otro sitio; supongo que es porque aquí me siento como en casa y porque he vivido junto a vosotros tres años en los que lo hemos pasado de miedo y, a veces, hemos trabajado. Soy capaz de hacer informes de cientos de hojas, pero no me veo capaz de resumir en un mensaje el agradecimiento por estos tres años.

Sois cojonudos. Gracias.

PD: si os ponen mirando a Cuenca, aprovechad y abríos una cuenta en XXX, que vuestros datos estarán a salvo.

Espinete, el abogado que vino de Salamanca, se marcha de la empresa y nos deja, si cabe, un poco más huérfanos. Carismático como pocos, poseedor de un humor incisivo y bruto, ha fabricado todas las coletillas de uso diario en la oficina para, después, irse con la música a otra parte. Estoy completamente seguro de que en Cuenca, la ciudad y la provincia a la que se va, no tienen ni idea de a lo que se enfrentan y seguro que piensan que ya pueden estar más tranquilos por haber fichado al abogado especializado en LOPD y LSSI. Ilusos :D .

trabajo

Publicado en Sin categoría

socios por un día

El miércoles pasado, a las ocho y pico de la tarde, eme y yo nos hicimos socios de la nueva y flamante Ciudad Deportiva de Mérida con la intención de ir en verano a la piscina, a tomar el sol, al gimnasio y, en definitiva, a hacer el vago mientras nos quitamos el blanco nuclear del invierno. Hoy jueves, a las ocho y media de la tarde, veinticuatro horas después de formalizar la inscripción, me llamaron para decirme que pasásemos a retirar el dinero, que la Ciudad cierra por motivos técnicos, al no poder garantizar la seguridad de la gente por las obras.

Hoy, en la prensa, viene un cuento ligeramente diferente: La Ciudad Deportiva cierra por carecer de licencia de apertura.

A ver si la próxima vez tardan un poco más en cerrar el chiringuito y podemos, aunque sólo sea una vez, tirarnos al sol.

ciudad deportiva, merida, licencia, apertura, cierre