quien bien te quiere…

te hará llorar. O, al menos, es lo que dice el refrán. Lo que sucede es que últimamente hay demasiadas mujeres llorando, en un goteo lento pero constante que pone los pelos como escarpias. Y sólo es la punta del iceberg. El resto, son fríos números que no parecen afectar a los asesinos:

78.550 mujeres maltratadas bajo protección judicial

71 asesinadas en 2007

17 en lo que va de 2008

4 sólo el martes pasado

2 acuchilladas ayer

gallego y rey el mundo humor

violencia machista, hijos de puta, asesinos

de profesión, sus labores

Hoy ha sido un día atípico en el que, por fin, he podido cambiar las impresoras (esos seres infernales), por los trastos que realmente me gustan: los servidores. A primera hora de la mañana, sin nada sólido en el cuerpo y con una necesidad apremiante de cafeína, me convocaron para ir a instalar SuSE en cuatro servidores como lavadoras.

La mañana ha pasado volando entre lectores de CD-ROM que no funcionaban, necesidades que se van cubriendo a fuerza de asignar mil veces el sistema de ficheros (eso que los mortales llaman formatear), instalaciones rápidas (y chapuceras) y direcciones de red que no aparecen. ¡Por fin realizo labores de lo mío, como diría aquel! ¡Cuanto se pueden hechar en falta!

En fin, mañana más, que faltan tres lavadoras por centrifugar :D .

linux, suse, server, configuration, setup, install, sysadmin, bofh, washing machines

fotografía – almendro en flor

Flor de almendro

Fotografía tomada este fin de semana, en el pueblo de eme. Gracias al calentamiento global, los almendros florecen a mediados de febrero, como si fuese mayo. Menudo verano nos espera.

Con esta foto, yo haría un marcapáginas. Tiene que quedar bien.

Actualización (22 de febrero de 2008)

El marcapáginas está aquí, en grupos de seis por página y listo para ser impreso. Caldo, además, me ha dado un par de páginas de cartulina donde quedarán estupendamente.

fotografia, fotos, almendro, flor, photography, photo, almond, flower, marcapaginas, libros

incidencias telefónicas (I)

Hace quince días nos llamaron de Orange para ofrecernos, como no, el oro y el moro si cambiabamos nuestra conexión de ADSL a los seis meigas. Son muchos años tratando con esta gente y, sinceramente, no terminé de fiarme hasta que lo vi en mi casa, funcionando a dos míseros megas (en cuanto termine la oferta, me vuelvo al meiga único), una semana después. Todo parecía ir bien, ellos estaban contentos con su actualización y nosotros felices porque Prison Break baja en la mitad de tiempo. Hasta ayer.

Por la tarde nos dimos cuenta que no recibíamos llamadas desde que nos había llegado el email de confirmación de alta de servicio. No solemos recibir muchas llamadas al fijo pero, ese día, media familia de eme intentó hablar con ella y terminó recurriendo al móvil. Extrañados y un poco perplejos, comprobamos que era cierto y nos rondó la idea, absurda idea, que una actualización del ADSL nos había dejado sin llamadas entrantes. Vivir para ver.

Tras pasarme mis quince minutos al teléfono, alguien de Orange decidió que era un problema de Telefónica, empresa propietaria de las líneas de teléfonos y me instó a llamarles. El call center de Telefónica, ese lugar deslocalizado y regido por leyes absurdas y oscuras, es caza mayor. De mi vida anterior guardo un montón de llamadas, encontronazos y desaires, pero también un pequeño triunfo contra esa maquinaria destinada a enloquecer a cualquiera, en vez de a resolver problemas. Armado con mi único recuerdo positivo y un lápiz con que apuntar detalles e incongruencias, les llamé y, en poco más de minuto y medio, me colgaron. Por el medio se puso un aviso de avería, intenté explicarme con el imbécil del operador sin ningún éxito y el fulano, tras ignorarme y seguir su procedimiento, me dijo el número de incidencia a la carrera y me colgó. Me quedé a medio camino, entre aliviado y perplejo, porque ya estaba puesto el aviso y no había habido daños.

Esta mañana me ha llamado un señor muy serio de Telefónica, que sí a atendido a mis explicaciones y que me ha dicho, literalmente, que puede haberse mojado el par. Con dos cojones. Lo que me preocupa no es el par, sino que la avería comenzó antes de cayese una sola gota.

Continuará… me temo.

adsl, internet, telefono, averia, orange, telefonica, call center, el infierno era esto