asturlinux cumple diez años

En este 2009 se cumplen ya 10 años desde que se fundó AsturLiNUX. Durante este tiempo hemos aportado nuestro granito de arena a la difusión del software libre en nuestra comunidad. Además de esto, se han forjado lazos de amistad entre muchos miembros, y lamentablemente se ha perdido la pista de algunos otros.

Asturlinux cumple diez años

Diez años ya. No diré eso tan manido de que parece mentira cómo pasa el tiempo, pero no será por ganas. De hecho, al leer este anuncio me he sentido un poco viejo…

Diez años de aquella tarde en que me dejé arrastrar por Kadlec a Oviedo, a una reunión fundacional de un grupo de usuarios de linux, en una cervecería. No soy muy amigo de orgullos, pero el haber participado de aquella reunión y los esfuerzos posteriores por darle un significado, un motivo al grupo, fue uno de esos esfuerzos que se hacen con gusto.

Diez años ya… ¡hay que joderse cómo pasa el tiempo!

meme: mis cinco programas imprescindibles

Mamá, ésta es otra entrada geek de esas que no te gustan… mejor no sigas leyendo. Liamngls me añade a un meme que, por otra parte, tenía en mente hacer, así que, aquí están mis cinco programas favoritos:

  1. firefox/iceweasel: el navegador por excelencia, con permiso de Opera. Dado que tengo gran parte de mi “vida online” en la nube de internet, un programa tan configurable y extensible como éste no es una opción. Además, es el único software obligatorio en los ordenadores de mi familia, por eso de evitar “bichos”.
  2. thunderbird: si el navegador es importante, un cliente de correo versátil y configurable es obligatorio. Hace un tiempo que sólo lo uso en el trabajo, en casa utilizo gmail con esteroides pero, aún así, sin este programa probablemente volvería a la línea de comandos y mutt. Algunos plugins como Sunbird hacen fáciles muchas tareas engorrosas.
  3. vim: vim, no vi. Vim porque las mejoras que lo diferencian de vi son muchas, demasiadas y se notan. Todo el día metido en consolas hace que le veas el verdadero valor a un editor de texto tan ágil, rápido y potente. Muchos correos se han perdido en el limbo porque pulsé frenéticamente escape un par de veces al escribirlos.
  4. OpenOffice: si vim te da flexibilidad en blanco sobre negro, OpenOffice te acerca a las suites de ofimática. Cuanto más aprendo sobre esta herramienta, más me gusta y más partido soy capaz de sacarle. Uno de sus puntos fuertes, la compatibilidad con toda la ofimática de Microsoft, alivia muchos de los quebraderos de cabeza de alguien que tiene que usar software libre y siente que es el único en la provincia.
  5. pidgin: la mensajería instantánea va cogiendo su parcela dentro del mundo laboral y, tras pasar por media docena de clientes, me quedo con el más extendido. Aunque a algunos de sus plugins no les termino de ver la funcionalidad, el programa en general hace lo mismo que todos los demás, con algunos extras como el envío de comandos de administración al servidor Jabber y, ante todo, el consumo de recursos más exiguo de todos cuantos probé.

Como no podía ser de otra forma, todos ellos son software libre y los empleo indistintamente con debian y mac. No soy muy partidario de endosar memes como éste, así que dejo la invitación abierta a todo aquel que quiera hacerlo.

dándome de baja

Hoy, definitivamente, me cansé de pertenecer a muchas de las listas de correo de Debian, de estar al tanto de lo que se dice en ellas, colaborar en la medida de mis posibilidades pero, sobre todo, de que terminen llenándome el buzón del correo con seiscientos mensajes diarios.

Siendo justos, sería conveniente decir que hace años que no administro en serio una máquina, que todo lo que hago tiene más que ver con la gestión y el mantenimiento de ordenadores de sobremesa y que, últimamente, no hace más que crecer en mí la impresión de que no volveré al viejo y conocido camino de los servidores. Así que, muerto el perro, se acabó la rabia y esta tarde comencé la árdua labor de darme de baja de las listas de debian que no me interesaban. Árdua porque, aunque el proceso es sencillo, estaba suscrito a dos docenas de listas con tres posibles direcciones de correo. Así que me pasé un buen rato mirando los filtros de gmail, marcando casillas en la página de desuscripciones, recibiendo correos, respondiendo correos y, con el fallo, volviendo a comenzar con otra dirección.

Pero, que no cunda el pánico, uno no es un ser desalmado y no me he dado de baja de todas las listas, sigo estando presente en las de usuarios, la inglesa y la española. No me hizo falta pensarlo mucho porque llevo demasiados años apuntado ahí y, este sí, creo que sería un paso demasiado grande, de esos que terminan por volverse contra uno.

Así que, tras darme de baja de casi veinte listas de correo, me propuse borrar todo ese espacio de más en la cuenta de gmail y… sorpresa, ¡llenaban la mitad del espacio! de un 79% de ocupación he pasado a un 28%. Ahora, para poder concentrarme en lo realmente importante, recibo unas cuantas decenas de correos de las listas y un puñado de ellos personales. Nada que ver con los seiscientos y pico diarios, entre unas cosas y otras.

¿A qué dedico éste tiempo libre?

fotografía – la alhambra entre niebla

La Alhambra entre niebla

Sigo sacando réditos al viaje por Granada. En nuestra noche más romántica, la niebla cubrió gran parte de la ciudad y, a pesar del frío, eme se dejó convencer para subir al mirador más famoso y esperar mientras el pesado de su novio tiraba foto tras foto.