Archivos Mensuales: abril 2009
briconsejo: restaurar los tipos mime en nautilus
Desde la actualización que llevé a cabo tras la salida de Lenny, en el ordenador del trabajo no había podido disfrutar de los tipos MIME en todo su esplendor. Al tratar de abrir un fichero desde Nautilus me mostraba un error diciéndome que no reconocía el tipo de fichero, aún cuando era perfectamente conocido y tenía que recurrir al botón derecho y Abrir con…. También, al descargar un fichero de imagen o un PDF en el escritorio, el programa no mostraba una miniatura del contenido del mismo, hasta que lo marcaba con el puntero. En casa, sin embargo, el funcionamiento es el correcto al no haber asignado nuevos tipos MIME a programas.
El problema estaba en un paquete, shared-mime-info (bug #515728 en bugs.debian.org), que no se había actualizado correctamente y que, tras subsanar el lío, necesitaba la actualización de media docena de paquetes sensibles que tardarán un tiempo en poder tocarse. No es grave, no es vital y sólo es un poco molesto, por lo que tocaba esperar.
Sinceramente, llevo con este error un mes y pico, más por vagancia que por molestia, ya que no me entorpecía mi trabajo lo suficiente como para malgastar un rato buscando soluciones. Pero hoy, con cuatro capturas de pantalla en el escritorio y sin miniaturas, se ha colmado el vaso de mi paciencia. Un rato y diez pestañas abiertas desde google, el problema pasó a ser un recuerdo cercano. La solución, como todas las buenas soluciones, sólo necesita de un par de pasos en una consola para borrar las asignaciones de ficheros y programas que se hayan hecho y recargar la base de datos de tipos MIME:
$ rm ~/.local/share/mime/packages/Override.xml
$ update-mime-database ~/.local/share/mime
Tras estos dos cómodos pasos, recargamos el escritorio pulsando F5 sobre un área vacía del mismo para que todo vuelva a ser como antaño.
de Guatemala a Guatapeor
Seamos todos sinceros, ¿para qué necesitamos todos una línea de ADSL de no sé cuanto gigas? ¿Para mandar e-mails? Telefónica sabe que el 80 por ciento del volumen de tráfico en sus líneas es descarga de archivos.
Ángeles González-Sinde.
relato – el filo del cuchillo
Tuvo que conocer el filo del cuchillo y sentir el miedo y el odio. Solo entonces se preguntó cómo pudo vivir como un fugitivo, cómo supo sobrevivir sin medios. Guerreó donde fue, con esfuerzo, sin ilusión, sin otro fin que morir. Odio, cuchillo y muerte fueron su credo. Y fue ese fin el que primero llegó, sigiloso y cruel, como siempre, con cuerpo de serpiente. Solo escuchó los dientes hundiéndose en su piel. Después, silencio.
El ejercicio consistía en escribir un texto, sin tema ni longitud fijadas de antemano, pero sin emplear la letra A. ¿Sencillo? ¡Un cuerno!

