noveno podcast de Daboblog

Me anticipé a Dabo al publicar mi entrada anterior, sobre workflows y fotos pero ya no importa. Ya ha salido el novento podcast de Daboblog, ésta vez basado en la fotografía. La idea era hablar sobre fotografía en ambos mundos, en Linux y Mac, evitando hacer una enumeración de los programas que sí funcionan en MacOSX y no en Linux.

A falta de escuchar a Oscar Reixa, aconsejo escuchar la parte de Kernel Panic con un bolígrafo y un papel, por la cantidad inusual de programas y siglas. Para más información o para aclarse un poco más, recomiendo la entrada anterior: mi flujo de trabajo con la fotografía.

Se puede escuchar directamente aquí (un poco más abajo), en la web que lo aloja, ivoox o se puede descargar directamente, para escuchar en un reproductor de mp3.

Que lo disfrutéis. “Fabricarlo” es un verdadero placer.

mi flujo de trabajo con la fotografía

Coincidiendo con la salida del noveno podcast de Daboblog, voy a tratar de dejar un poco más claro un tema del que hablé con Dabo en la grabación: el flujo de trabajo con las fotografías. O el workflow, que queda más chulo y le da un aire internacional al blog.

El tema que nos propuso Dabo a los participantes, un especial sobre fotografía, era bastante jugoso. En vez de hablar sobre cómo conseguir hacer funcionar Photoshop en Linux, ese clásico, opté por un planteamiento más radical y terminé comentando qué programas hay en mi sistema operativo favorito para manejar, editar y procesar fotografías digitales. Es decir, qué puedo usar para llevar a cabo las tareas más cotidianas de las fotos.

Durante la grabación descubrí con asombro que tengo uno de esos, un workflow propio, que viene a ser como los pasos que sigo para volcar las fotos en el ordenador, procesarlas y obtener el producto final: mis superfotos. Como tengo la impresión de que no fui todo lo claro y conciso que debería, voy a ponerlo aquí, que seguro que queda más claro y legible.

  1. copiar los ficheros al ordenador: tengo un directorio, /home/diego/fotos/, en donde vuelco las fotografías en otros tantos con nombre del año en curso. Dentro de éste, creo un nuevo directorio con la fecha en que se sacaron las imagenes y una breve descripción. Por ejemplo: fotos/2010/20100105 Cabalgata en Merida/.
  2. primera limpieza con eog: como sigo siendo un poco inútil, la primera labor es la criba de las fotos y el borrado de todas las que sobran, esas que se empeñan en salir movidas, mal encuadradas y mal iluminadas. Para ello utilizo Eye of Gnome, eog, porque puede leer los ficheros raw y no consume demasiados recursos. También soporta algunos plugins.
  3. procesado de ficheros raw: utilizo rawstudio para esta tarea, principalmente por la intefaz de usuario que me da bastante flexibilidad, entre otros, a la hora de copiar los parámetros a un grupo de fotos, lo cual es útil si tienes que procesar las trescientas cincuenta de la boda de tu primo, todas con la misma iluminación.
  4. afinando con gimp: siempre hay alguna foto mejor que otras, o una que quieres imprimir para colgar orgullosamente en el salón de casa. Con éstas utilizo gimp con el plugin ufraw para procesar ficheros raw y así poder pulir un poco más el resultado final.
  5. marcos automáticos: una de las tareas que peor se me han dado siempre es la de poner marcos, firmas y demás elementos. No porque sea difícil, sino porque conozco poco y mal los programas que se suelen usar para ello. Hasta que un día leí cosas de phatch, Photo Batch Processor, un procesador de fotos con un montón de macros para automatizar y facilitar todo tipo de labores. Además de ser versátil, es potente y extremadamente sencillo de utilizar.
  6. ¡orden!: cuando uno hace pocas fotos o no le importa ser ordenado con ellas, los programas que gestionan imágenes están de más. Pero, pasando de cierto número de ficheros (1500 o 2000 anuales, en mi caso), encontrar un programa que archive, etiquete y exporte las fotos de una forma rápida y eficaz, es primordial. f-spot es, de todos cuantos he probado, el que más me convence y el más similar a iPhoto, en cuanto a facilidad de uso. Además, permite exportar las fotos a la mayoría de los servicios web, respetando las etiquetas.
  7. guardando para la posteridad: puede parecer que apenas tiene que ver con el tema del workflow pero, las copias de seguridad de los ficheros es, por decirlo así, el punto y final al proceso. De nada sirve hacer la mejor foto de tu vida si, unos meses después, ya no la tienes. Para este cometido, el de la salvaguarda, empleo Back in time, un programa que realiza copias de todos los directorios que se le digan, de una forma muy sencilla. Es, prácticamente, un frontend de rsync. También es muy parecido pybackpack, con más opciones e incluso, copia remota vía ssh.

Como decía en el podcast, debe haber mil maneras más eficaces y rápidas de conseguir el mismo (o, incluso, mejor) resultado pero, éste es el que a mí me funciona.

si no tienes un blog…

¡nun yes nadie! La versión extendida del anuncio de Fabada Litoral no tiene desperdicio. Antía, la compañera más veterana del Taller de las Palabras, borda su papel de paisana moderna y perfectamente conectada. Móvil, internet, email, blogs, facebook, twitter… creo que no se dejan nada en el tintero.

Vía: Pixel y Dixel.

42 pulgadas

Después de nuestra fallida entrada de año, decidimos solventar algunos temas relativos al piso, nuestro pisito, que teníamos pendientes. El primero de la lista era la compra de una nueva televisión, porque habíamos estado esperando a que el tema de la TDT se aclarase. Sólo faltaba que, dos meses después de comprar una tele de n+1 pulgadas, tuviésemos que poner un cacharro más sobre la mesa, el decodificador TDT de alta definición. Hace seis meses, en nuestro primer intento, decidimos esperar para evitar que se diese esa situación y creo que la espera ha valido la pena.

Puede parecer un tema menor, una compra así, algo que haces casi sin pensar yendo a un gran centro comercial, escogiendo un aparato que te guste, escuchando al vendedor dorarte la píldora (y la televisión, ya de paso), pagando y pidiendo que te le envíen a casa. Rápido y moderadamente barato. El problema surge cuando eres un geek, uno de esos tipos que lo primero que hacen al recibir un paquete de metro y medio de ancho, es leer el manual. En mi caso, no soy ninguna excepción y, aunque tengo poca idea de televisiones la imagen y el sonido, sí tengo muy claro qué quiero conectar al aparato. En dos palabras: to-do. Los dos portátiles, varios discos duros USB, la grabadora de DVDs, un disco duro multimedia que espero que acompañe a la tele en el futuro, el móvil y, si se tercia, la batidora, que tiene bluetooth.

Así que tuve que especializarme en puertos de conexión de video y audio, con todas las siglas que eso conlleva: HDMI, DVI, DV, RCA, VGA, etcétera. Luego, cuando se descubrió que habría que cambiar los decodificadores por no haber hecho las cosas bien desde un principio, tocó aprender algunas siglas más: Full HD, HD Ready y HDTV. A éstas hay que añadir las de la profundidad, los hercios, el clásico USB y algún otro. He tenido lectura y entretenimiento durante los últimos dos de meses.

Finalmente nos compramos un señor aparato de 42 pulgadas, el doble justo que su predecesora pero infinitamente más luminosa, brillante y potente. Anoche, sorprendidos y extasiados, pudimos disfrutar de la televisión tal y cómo se realiza en las cadenas, sin añadidos extra por la pésima instalación de la antena comunal del edificio. Por poner un ejemplo rápido, había ocasiones en que Telecinco se quedaba sin color durante largos periodos y laSexta siempre tuvo una textura ondulada, como el abdomen del muñeco de Michelin. Normal que anoche estuviésemos como bobos, boquiabierto y ojipláticos viendo los mismos programas de siempre. ¡Si hasta descubrimos que en la publicidad corporativa de laSexta, en el lado izquierdo, pintan un cubo, dándole volumen al banner!

Soy muy amigo de remarcar y hacer notar los fallos de otros desde este altavoz llamado blog y, en justicia, creo que es bueno saber hacer lo contrario de vez en cuando. Lo que sucede es que me falta algo de práctica. Compramos el aparato en internet, ese nido de ladrones y piratas, en electroprecio, el viernes pasado a eso de las diez de la noche y de piedra me quedé al recibir en casa la televisión el martes siguiente. Rápido, eficaz y con buenos precios. Y no, no me han regalado nada ni me han hecho descuento, que en este país, si hablas bien de alguien es porque te ha untado o se ha muerto.

Me voy a conectar el mac a la tele… la próxima temparada de Dexter voy a ver cada gota de sangre del tamaño de un balón de baloncesto.