Comenzamos, como casi siempre que algo desconocido invade la vida, con un deje de desconfianza y mirándonos desde las distancias. Luego, poco a poco, nos fuimos acercando, me fui acercando, con más miedo que vergüenza, buscando perder temores y encontrar semejanzas. No fue fácil, lo reconozco. Más miedos y algún que otro paso en falso sirvieron de anticipo a lo que más tarde sería normal. Hoy ya encuentro normal que mi camiseta favorita huela a papilla de frutas.
Si, por lo menos, no posara tan bien para las fotos…

Yo sabía que sería así, desde siempre te encantaron los niños, conectabas con ellos con una facilidad increible, pero estos últimos años, habias puesto una coraza, y cuando hablabas o escribias sobre ellos, para mí era sorprendente, no parecias tú. Por fín Néstor, hizo que volviera a tí la parte tierna y juguetona, y disfruto cómo nadie a ver a los dos tirados en la alfombra, tú lleno de babas y él muerto de risa, mordiendo tú pulgar con la encía, a falta de que salgan los dientes. Besinos.
¿Qué puedo decir? Sigo pensando que la mayoría de los críos, sobre todo los que habitan mi edificio, no deberían salir a la calle sin bozal ni cadena. La mayoría están aborregados y, con padres permisivos y convertidos en “amigos”, campan a sus anchas como verdaderos matones de barrio.
Además, para una vez que tengo la oportunidad de ver crecer a un renacuajo y formar parte de ello, jugar un rol desconocido, no voy a desaprovecharlo por motivos éticos. Se podría decir que a mí me gusta mi sobrino. El resto de niños (con honrosas excepciones, por supuesto), me dan igual. ¿Has probado a rodar por la alfombra? Es divertidísimo…
Ya lo dijo Groucho Marx: estos son mis principios. Si no le gustan, puedo cambiarlos.
besos
Cómo no iiba a probar a rodar por la alfombra, sé que es divertídisimo, supongo que no lo recordaras pero empecé contigo y seguí con tu hermano, creo que nos divertimos aún más los adultos que los niños, volver a hacerlo con Néstor, es una sensación extraña, de recuerdos y de vivencias nuevas con él .Besinos.