Pocos ejemplos tan claros he visto últimamente de burradas periodísticas, aunque se trate de un caballo. Una cosa es tener derecho a la parodia y otra es elegir, entre varias fotos, la que más puede herir.
Pocos ejemplos tan claros he visto últimamente de burradas periodísticas, aunque se trate de un caballo. Una cosa es tener derecho a la parodia y otra es elegir, entre varias fotos, la que más puede herir.
Ya lo dice el Gran Wyoming ¡Sólo votais para hacer daño!
¡Por supuesto! A estas alturas, es lo único que se puede hacer con un voto. O eso, o plastificarlo y usarlo como navaja