un año del podcast de daboblog

Hace una año recibí un correo de dabo con el sugerente asunto de Proposición indecente xD. Era la llamada de un culo inquieto (con cariño, bro) para que me subiese en marcha a un proyecto que me ilusionaba y aterraba a partes iguales. Ilusión porque me encanta la radio y siempre había soñado con participar con alguna aparición en Radio5. Y terror porque no estaba (estoy) acostumbrado a hablar en público y mi hiperatrofiado sentido de la vergüenza podía jugar malas pasadas. Probablemente había más de lo segundo que de lo primero. Pero si algo tiene dabo es tozudez (again, bro ;) ) y venció mis miedos hasta que ya no quedó más opción que salir a antena.

Así que hice lo único que podía y sabía: preparar hasta la nausea mi primera aparición en el podcast. Esquemas, mapas mentales, documentación, wikipedia… recuerdo aquella primera grabación con imágenes borrosas y sudores, como si en vez de en el despacho de casa estuviese en la cama con fiebre. Un par de grabaciones después, dabo me envió un correo de un oyente donde decía que, afortunadamente, me había relajado y ya no sonaba tan encorsetado. Ese día tomé la decisión de prescindir de mapas mentales y esquemas y únicamente documentarme.

Ha pasado un año y ni me he dado cuenta. He tenido que leer esta mañana el anuncio oficial del jefe/editor/productor para darme cuenta de lo rápido que ha pasado el tiempo en este proyecto. Y, al igual que dabo en su entrada, quiero agradecerle el esfuerzo a todos los que nos siguen y nos preguntan, por el impulso y los ánimos y a mis compañeros de podcast (los fruteros y los linuxeros) por las horas de conversación y los conocimientos adquiridos. Y que dure, por supuesto, muchos años.

seis años de salivas, cinismos, locuras y deseos

La primera entrada de este blog data del 11 de mayo de 2004, hace ahora exactamente seis años. Por aquel entonces hacía más de un año que tenía algo parecido a un hosting donde alojar mi web pero, no sé porqué, recurrí a blogspot para crear mi bitácora. Eran lo último en esa cosa incipiente llamada blogs que no le sonaba a nadie.

En estos seis años me ha dado tiempo a aprender algunas cosas nuevas, a sentirme perdido, a encontrarme de nuevo y a pasar alguno de los peores días de mi existencia. Probablemente, si busco un poco encontraré una entrada de cada uno de estos momentos pero, precisamente hoy, no me apetece mirar al pasado.

Todo lo contrario y por eso espero, para el futuro, no perder las ganas de escribir aquí, donde se podría decir que he aprendido. También espero que quien lee estas líneas ahora siga ahí durante, al menos, otra docena de años más, para que esta extraña sensación de disfrute siga siendo mutua.

Nos leemos.

cincuenta años de minis

En estos días se cumplen cincuenta años de la fabricación del primer Mini Cooper, esos coches pequeños, ligeros y que parecían una caja de zapatos. Mi padre tuvo uno durante unos años y, aunque yo era muy pequeño, guardo un par de recuerdos claros, como el diámetro de aquellas ruedas, el mismo que las de mi bicicleta, y la tapicería de plástico en la que mis piernas (cortas, lampiñas), se quedaban pegadas en verano por obra y gracia de unos pantalones cortos que aborrecía.

Mini Cooper

Mini Cooper

Aquel coche, pequeño, amarillo y potente, que andaba a un palmo del suelo, subía por paredes y nos llevaba a todos, a los cuatro, con miles de cosas, la tienda de campaña y los víveres para varios días, sin perder la compostura, aguanto varios años al exigente servicio de mi familia. Al final, el coche se quedó pequeño, más pequeño de lo que era, y hubo que buscarle un sustituto, un renault 5 azul que encaneció hasta quedar gris, tras haberse recorrido medio mundo.

eme se rie de mí porque dice que tengo una costumbre extraña, que le pongo nombre a los objetos inanimados, como si tratase de darles una personalidad o un carácter humano que, obviamente, no tienen. Puede ser, es posible que hasta sea peligroso pensar de esa forma pero, lo cierto es que me ayuda a recordar unas cuantas tonterías de un coche en el que me monté por última vez hace más de veintiseis o veintisiete años. Cuestión de prioridades, imagino.

Nota: estoy dudando con el color del mini. Creo que no era amarillo, sino naranja. La prueba eran los ganchos de goma negra que cerraban el capó, que los recuerdo recortados contra un color anaranjado. ¡Da igual! Mañana sé de alguien que se encagará de sacarme del lio…

asturlinux cumple diez años

En este 2009 se cumplen ya 10 años desde que se fundó AsturLiNUX. Durante este tiempo hemos aportado nuestro granito de arena a la difusión del software libre en nuestra comunidad. Además de esto, se han forjado lazos de amistad entre muchos miembros, y lamentablemente se ha perdido la pista de algunos otros.

Asturlinux cumple diez años

Diez años ya. No diré eso tan manido de que parece mentira cómo pasa el tiempo, pero no será por ganas. De hecho, al leer este anuncio me he sentido un poco viejo…

Diez años de aquella tarde en que me dejé arrastrar por Kadlec a Oviedo, a una reunión fundacional de un grupo de usuarios de linux, en una cervecería. No soy muy amigo de orgullos, pero el haber participado de aquella reunión y los esfuerzos posteriores por darle un significado, un motivo al grupo, fue uno de esos esfuerzos que se hacen con gusto.

Diez años ya… ¡hay que joderse cómo pasa el tiempo!