hablando de android en el podcast de El telar del geek

El Sr. Perogrullo ha publicado en El telar del geek la primera parte de un podcast que grabamos sobre Android, el sistema operativo de Google para dispositivos móviles y tabletas.

Podcast sobre android en El telar del geek

En algo menos de media hora hablamos sobre Android, los diferentes agentes involucrados en su crecimiento exponencial del último año y medio (google, fabricantes de terminales, operadoras) y tocamos un poco el tema de las ROM, basándonos principalmente en mi experiencia con cyanogenmod.

La intención del podcast era hablar sobre el sistema operativo de google para móviles, desde un punto de vista desenfadado, ya que ninguno de los dos nos podemos considerar otra cosa que usuarios inconformistas e inquietos.

Vía: 07 Conociendo androide con Diego @n1mh (eltelardelgeek.com).

para esto sirven las estadísticas

Cada día estoy más encantado de haberme metido en linkedin porque, aunque al principio siempre cuesta volver a introducir toda la información laboral sobre uno, a la larga compensa y te da algunos de esos buenos momentos que no olvidas en tu vida.

Fue uno de estos días pasados, revisando las estadísticas que ofrece la web, cuando sentí algo parecido a un dejà vu de hace apenas cuatro meses. Alguien de google me había vuelto a encontrar.

sourcer

Mi mente, que cuando quiere es muy puta, se encargó de pasar ante mis ojos la estrepitosa entrevista técnica que perpetré y entonces lo entendí todo: ese anónimo buscador del buscador estaba perdido. Como un pulpo en un garaje. Sino, no se habría pasado por mi perfil ni por error.

London calling…

Hace diez años yo era un ferviente seguidor del software libre con experiencia, a pesar de mi edad, que trabajaba en lo que le gustaba y, de paso, se dedicaba a administrar sistemas. Estaba en el escalón más bajo de la pirámide pero era osado y tenia empuje. Hay épocas en las que parece que no hay barreras, límites y así eran aquellos días. Fue, además la temporada que más aprendí, gracias casi siempre al mítico naveiras, que ejerció de gurú, guía y consejero.

Fue, también, la época en que puse mis metas a la altura de mis sueños: quería trabajar en Google. Pensaba, ingenuo de mí, que mis conocimientos, mi bagaje era suficiente para convencer al buscador. Envié mi currículum varias veces, rastreé con esmero sus ofertas de empleo en la web e incluso traduje mi hoja de servicio al inglés, con la idea de terminar en las islas británicas. Todos los esfuerzos fueron baldíos y me empeñe en esperar una llamada telefónica que nunca se produjo.

Hasta la semana pasada.

El lunes recibí un email en linkedin, la red laboral, de un reclutador de google, interesándose por mi predisposición a un cambio de residencia, de país y de trabajo. Tienen, decía el correo electrónico, una necesidad que cubrir en Londres. Al igual que me sucedió con el gran sueño americano, tuve que leer varias veces el correo para creerme lo que leía. No era spam, tampoco era una broma y no me vendían nada… sólo podía ser cierto.

Mi respuesta volvió a ser afirmativa y, de nuevo, la espera de una respuesta se nos hizo eterna. eme, por su parte, dejó bien claro que prefería Chelsea sobre Nothing Hill y un apartamento coquetón, un loft blanco, luminoso y céntrico, sobre una casa. Fue, supongo, su manera de escapar a la ansiedad.

Un par de correos electrónicos más tarde, el reclutador quedó en llamarme el jueves, para charlar un rato. Dicho así suena extraño pero fueron sus palabras. Nada de entrevista, job appliance, ni nada por el estilo. Una charla, casi entre colegas de toda la vida, al más puro estilo Google, desenfadado y casual. Pintaba bien.

Pero, en la práctica todo resultó mucho más complicado, principalmente por la línea de teléfono. La conversación se produjo a trompicones, con una de las partes, yo, escrutando cada ruido tan atentamente como podía, incluso a pesar de perder una de cada cuatro palabras. Además, no fue una entrevista al uso (algo esperable por parte de esta compañía) y no hubo repaso de currículum, aficiones, hasta luego y, si nos gustas, llamamos otro día para hacer las preguntas técnicas. Aquí fue todo en uno, de hecho, la parte técnica fue lo que más tiempo llevó. Tampoco se anduvieron con rodeos a la hora de decir que no había respondido bien suficientes preguntas, cosa que agradecí, por aquello de evitar la espera sabiendo el resultado. Al cabo de algo menos de una hora, me encontré con una puerta cerrada y una advertencia: aprende y en un año volveremos a hablar.

Así que en poco menos de una semana he podido cumplir, en parte, un viejo sueño, uno de los más recurrentes e inalcanzables. Ahora, con estos pocos días en medio puedo decir que no terminé de creérmelo, no podía por más que lo deseara, porque aunque más viejo y veterano de más guerras, soy un poco más honesto. Sabía que no tenía ninguna oportunidad pero, ¡qué coño!, no iba a dejar de probar suerte.

Ahora ya puedo decir que me google me ha buscado para hablar de trabajo. ¡Hay mus! :)

haciendo gmail más potente

gmail con etiquetas anidadas

Tras varios días de lucha con los filtros, las etiquetas y los cuatro gigas de correo que tengo en Gmail, he conseguido, creo, organizar ese maremágnum de datos dentro de una estructura más sencilla y legible de seguir. Hasta ahora tenía seis etiquetas simples y docena y media de filtros que organizaban y movían el correo de unas a otras. Supongo que gracias a la costumbre, la tenía como una buena organización. Bastó con mirar detenidamente los filtros para ver que estaba equivocado.

A principios de semana leí la entrada 7 útiles extras para mejorar tu Gmail de Berto Pena, mi referencia en esto del aprovechamiento del tiempo y la búsqueda de la producción (esa utopía), y decidí que tenía que hacer algo. Y es que, emplear la interfaz de correo online más potente que he visto, de una forma tan pobre me estaba dejando secuelas. Así que comencé por pensar qué etiquetas necesitaría y, tras crearlas anidadas (moooola), borré todos los filtros.

Así, partiendo de cero y creando sólo los filtros necesarios para mover el correo allí donde tiene que ir, creo que he ganado bastante. No tiene sentido tener las copias de seguridad diarias (sí, soy así de paranoico) de tres de las cinco web separadas del resto y guardadas junto a comentarios, peticiones y demás. Ahora tengo etiquetas para cada dominio y otra para las copias de seguridad, amigos, compras y demás. Y sólo me ha llevado tres tardes… :P