haciendo gmail más potente

gmail con etiquetas anidadas

Tras varios días de lucha con los filtros, las etiquetas y los cuatro gigas de correo que tengo en Gmail, he conseguido, creo, organizar ese maremágnum de datos dentro de una estructura más sencilla y legible de seguir. Hasta ahora tenía seis etiquetas simples y docena y media de filtros que organizaban y movían el correo de unas a otras. Supongo que gracias a la costumbre, la tenía como una buena organización. Bastó con mirar detenidamente los filtros para ver que estaba equivocado.

A principios de semana leí la entrada 7 útiles extras para mejorar tu Gmail de Berto Pena, mi referencia en esto del aprovechamiento del tiempo y la búsqueda de la producción (esa utopía), y decidí que tenía que hacer algo. Y es que, emplear la interfaz de correo online más potente que he visto, de una forma tan pobre me estaba dejando secuelas. Así que comencé por pensar qué etiquetas necesitaría y, tras crearlas anidadas (moooola), borré todos los filtros.

Así, partiendo de cero y creando sólo los filtros necesarios para mover el correo allí donde tiene que ir, creo que he ganado bastante. No tiene sentido tener las copias de seguridad diarias (sí, soy así de paranoico) de tres de las cinco web separadas del resto y guardadas junto a comentarios, peticiones y demás. Ahora tengo etiquetas para cada dominio y otra para las copias de seguridad, amigos, compras y demás. Y sólo me ha llevado tres tardes… :P

hoy voy a tener un buen «doctor»

El doctor Google NO fue a la facultad” (leído en la consulta del médico)
del twitter de Pixel_Jonan.

Dedicado, con cariño, a eme y a mi madre, por esa costumbre tan fea que tienen de acudir al Doctor Google a buscar información sobre cualquier término médico que se cruce en su camino.

Me resulta tremendamente curioso observar como, cada vez con más frecuencia, personas cercanas a mí consultan diagnósticos médicos a través de la red. Curioso y preocupante. Preocupante por la sencilla razón de que, hoy en día cualquiera puede crearse una identidad en Internet, verdadera o no, y publicar artículos, escritos, fotos y lo que se tercie. Hacerse pasar por médico o fingir que tienes unos conocimientos de los que careces es realmente sencillo.

Quizá porque llevo metido en internet demasiado tiempo y ya estoy más que escarmentado, yo no hago diagnósticos ni suposiciones. Voy a un médico, me hago un reconocimiento y confío en su diagnóstico, aunque no me convenza. Al fin y al cabo se trata de un profesional que, en el mejor de los casos ha tardado casi una década en formarse. Y nunca, bajo ningún concepto, busco los síntomas o el diagnóstico en la red. Pero siempre me queda la duda de si, quienes acuden al Doctor Google hacen más caso al diagnóstico de Morenazo27, que al de un médico de carrera.

Por cierto, anoche, en el capítulo de House se daba esta paradoja, con una blogger que actualizaba su estado al minuto y llegaba al extremo de consultar a sus lectores sobre una cirugía. eme, cariño, si alguna vez amago con hacer algo así, busca una buena tapa de alcantarilla y, por favor, quítame la tontería de golpe.

ego

Ayer, en un arranque de divismo sin precendentes, cambié el nombre del autor de las entradas del blog. Ya no será n1mh sino Diego Martínez Castañeda. ¿El motivo? Que al buscar mi nombre en el oráculo, la web aparecía en la décima posición, y eso es algo que no voy a tolerar :D .

Así que, aunque sea un cambio mínimo, a mi ego le está sentando de maravilla.

buscadores e identidad digital

En las últimas dos semanas, la Defensora del Lector ha recibido varias peticiones más. Ana G. D., por ejemplo, escribe: “Quiero agradeceros la atención que tuvisteis al publicar en el foro de EL PAÍS la queja que envié. Os escribo para solicitaros que la eliminéis, ya que ha quedado en el histórico, y todas las personas que buscan mi perfil lo primero que encuentran es ese artículo”. Su preocupación es comprensible: una cosa es participar en un foro digital en un tono desenfadado, y otra muy distinta que ese escrito pueda ser leído, fuera de su contexto, por un jefe de personal a la hora de evaluar a los aspirantes a un cargo.

Condenados a permanecer en la red – Diario El País.

Soy de esos paranoicos que, cada cierto tiempo, revisamos la información que los buscadores arrojan sobre uno. Empezó como un ejercicio de egocentrismo pero se ha convertido en una manera de gestionar o cuidar la imagen que, sin darnos cuenta, arrojamos a través de Internet.

Con este artículo me doy cuenta que, aquello que empezó como un juego con folixeru, como una forma inocente de ver quien tenía más resultados en google, ha terminado volviéndose fundamental a la hora de generar una buena imagen.

Y sí, nada más leer el artículo, he vuelto a repetir la búsqueda. Nada raro, como siempre.