– ¿Te casarías conmigo?
– ¡Vamos a averiguarlo!
– Aparentemente, sí.
Las viñetas de xkcd, con todos sus guiños nerd son, hoy por hoy, de lo mejor que se puede encontrar uno por las mañanas. Y si, además, te resulta levemente familiar, mucho mejor.
You bet your ass we're all alike... we've been spoon-fed baby food at school when we hungered for steak... the bits of meat that you did let slip through were pre-chewed and tasteless. We've been dominated by sadists, or ignored by the apathetic. The few that had something to teach found us willing pupils, but those few are like drops of water in the desert.Puedes apostar tu culo a que todos somos todos iguales… hemos sido alimentados con comida de cuchara del bebé en la escuela, cuando estábamos hambrientos de carne … los pedacitos de carne que dejasteis escapar estaban masticados y sin sabor. Hemos sido dominados por sádicos, o ignorados por los apáticos. Los pocos que tenían algo que enseñarnos encontraron alumnos dispuestos, pero esos pocos son como gotas de agua en el desierto.
The Conscience of a Hacker, más conocido como Hacker’s Manifesto, en Phrack Magazine. Vía @alt1040. La traducción chapucera, como siempre, es mía.
Lo leí hace años, demasiados y ha sido una verdadera gozada volver hacerlo. El inconveniente, claro está, es el viaje diez o quince años atrás al que me sometió el manifiesto.
Porque, por muy leído que esté uno, por muchas horas que haya dedicado a aprender, basta leer las primeras líneas para querer subirse a ese carro. Personalmente, tengo que decir que lo intenté, que busqué, aprendí, peleé y dejé un montón de horas sin dormir, empapándome de todo dato que pudiera enseñarme algo. Pero no llegué, más bien me quedé lejos pero, aún así, fue un viaje que mereció cada instante.
Quizá es el momento, diez años después, de volver a empezar. Porque somos todos iguales…
Tras varios días de lucha con los filtros, las etiquetas y los cuatro gigas de correo que tengo en Gmail, he conseguido, creo, organizar ese maremágnum de datos dentro de una estructura más sencilla y legible de seguir. Hasta ahora tenía seis etiquetas simples y docena y media de filtros que organizaban y movían el correo de unas a otras. Supongo que gracias a la costumbre, la tenía como una buena organización. Bastó con mirar detenidamente los filtros para ver que estaba equivocado.
A principios de semana leí la entrada 7 útiles extras para mejorar tu Gmail de Berto Pena, mi referencia en esto del aprovechamiento del tiempo y la búsqueda de la producción (esa utopía), y decidí que tenía que hacer algo. Y es que, emplear la interfaz de correo online más potente que he visto, de una forma tan pobre me estaba dejando secuelas. Así que comencé por pensar qué etiquetas necesitaría y, tras crearlas anidadas (moooola), borré todos los filtros.
Así, partiendo de cero y creando sólo los filtros necesarios para mover el correo allí donde tiene que ir, creo que he ganado bastante. No tiene sentido tener las copias de seguridad diarias (sí, soy así de paranoico) de tres de las cinco web separadas del resto y guardadas junto a comentarios, peticiones y demás. Ahora tengo etiquetas para cada dominio y otra para las copias de seguridad, amigos, compras y demás. Y sólo me ha llevado tres tardes…
Este fin de semana volveremos a cruzar la península para pasar unas horas en Gijón. Todas juntas, las horas, dan para un par de días pero dicho así me cunden más
. Vamos, como últimamente, para malcriar a nuestro sobrino, ver a la familia e ir a la playa.
En mi caso, además, voy a pasar un rato por el FIMP y ver a dabo y a oreixa dando una charla titulada Sobrevive a tu tráfico web sin morir o arruinarte en el intento.
A los que vayan a salir a la carretera, ojito, que hay mucho cafre suelto. Al resto, nos vemos el lunes, a no ser que alguien se pase por el FIMP y salude.