arrullar les palabres

-Hola, buenes, venía a descambiar esto.
-¡Un libro electrónico, guau!
-Sí, yo tamién toi que muerdo. Los reyes del mi fiu, ¿oíste?
-¿Algún defecto, avería…?
-El olor.
-¿Perdón?
-Mire, mire. ¿Qué y-parez?
-No huele a nada.
-¡Ahí, chaval! Esi ye el tema.
-¿Cómo dice?
-¿Conoces el placer de oler el papel, cuco?
-Bueno…
-¿Sabes lo que ye pasar la nariz por cada página?
-Verá. Yo es que con los libros soy más de leer que de esnifar.
-¿Y la textura?
-¿Qué?
-Acariciar la tapa y que se te ponga dura…
-Oiga…
-…Arrullar les palabres con un lapicín, palpar los dibujinos…
-Ya.
-…Marcar donde vas, releer impaciente mientras que lu sujetas y das vuelta a la página y la manoseas por detrás y…
-¡Tranqui ho!
-Perdona, chato, ye que me enciendo.

La máquina de leer, de Maxi Rodríguez. (es un enlace de facebook y es posible que sólo esté activo iniciando sesión)

a lo que conducen los libros

Libros. Hay muchos en la habitación, y jalonan veinticinco años de una vida. Infantiles, aventuras, viajes, textos escolares, materias universitarias, novela, ensayo, arte, historia. Desde niño, leyéndole cuentos e historietas, orientándolo con cautela, ella fue transmitiéndole el amor por la palabra escrita. La puerta maravillosa a mundos y vidas que acaban por multiplicar la propia: aspiraciones, sueños, anhelos cuajados en largas horas de lectura y templados en la imaginación. La intensidad de una mirada joven que explora el mundo en el descubrimiento de sí misma. Estos libros llevaron al muchacho a reconocerse entre los demás, a moverse con seguridad por el territorio exterior, a descubrir y planear un futuro. A estudiar una carrera bella y poco práctica, relacionada con la lengua, el pasado, el arte y la historia. A licenciarse en sueños maravillosos. En cultura y memoria.

Ahora ella, inquieta, se pregunta si hizo bien. Si la lucidez que estos libros dieron a su hijo no sirve más bien para atormentarlo. Lo sospecha al verlo salir de casa para entrevistas de trabajo de las que siempre vuelve hosco, derrotado.

La habitación del hijo, de Arturo Pérez-Reverte.