Al final, respiré. Hondamente. Profundamente. Como no recordaba. Sólo un accidente. Había sido eso. Nada más.
Alrededor, piezas. Fragmentos de coche. De mi coche. Ahogué un quejido. No tenía coche. Ya no. Un minuto. Sólo un minuto. Apenas nada más. El tiempo necesario. Después, el caos. Después, sin coche. Tirado. Dolorido.
Grité. No sé porqué. Rabia. Impotencia. [...]


