aviso para los turistas

el video tiene un par de horas, no más y estamos a mediados de julio. Y sí, vale que el termómetro está al sol y que tiene que estar más recalentado que la colilla de Clint Eastwood en aquellos western memorables pero, un estudio independiente y de coña, hecho por n1mh Inc. dice que ese termómetro tiene una variación de tres o cuatro grados de temperatura, con respecto al más cercano a la sombra. ¿A que 43 grados tampoco hacen gracia?

Señores visitantes de Mérida:

las tiendas, los chiringuitos y, en general, cualquier ser vivo no adaptado al medio que viva en Mérida y provincia, como algunos seres humanos, se esconden del calor en el lugar más profundo e ignoto de sus casas, hasta las seis de la tarde. Algunos afortunados lo hacen, directamente, bajo el aparato de aire acondicionado, también conocido como el-chisme-que-da-y-quita-vida. Las visitas a los monumentos, aunque apetecibles, son poco recomendables, incluso con protección solar total. Si, además, usted trata de sacar alguna fotografía, ha de saber que la luz a estas horas es como un cuchillo, dura, afilada y parte por la mitad cualquier buen encuadre.

Es mejor refugiarse de la flama (si, yo tampoco conocía el término) y esperar a que escampe.

Advertidos quedan.

el video de la ponencia

Ayer me di cuenta de que, por fin, la gente de la DebConf9 había terminado de editar los videos y los había subido a la web, incluyendo la presentación que yo llevé a cabo: Adaptación de Debian a un entorno corporativo. ¡Y estaba hasta contento! La espera había terminado y, finalmente, tendría la oportunidad de ver cómo había salido del trance.

En la debconf9

Admito que mi primera idea fue guardar una copia del video pero, bastaron tres minutos viendo mi puesta en escena para que se me quitasen las ganas. De hecho, hasta estuve a punto de no decir ni mú para evitar las risas. Me veo nervioso, torpe y acartonado. ¡Hasta creía que me habían doblado la voz!

En fin, que dejo el enlace a los videos (calidad alta, calidad baja) por sugerencia de mi señora madre, que no pierde ocasión de ver a su pipiolo en acción.