si no tienes un blog…

¡nun yes nadie! La versión extendida del anuncio de Fabada Litoral no tiene desperdicio. Antía, la compañera más veterana del Taller de las Palabras, borda su papel de paisana moderna y perfectamente conectada. Móvil, internet, email, blogs, facebook, twitter… creo que no se dejan nada en el tintero.

Vía: Pixel y Dixel.

cómo migrar de drupal 6 a wordpress 2.8

En la web de la revista del taller estaba utilizando como CMS, Drupal, primero en su versión 5 y luego, tras uno de esos gambazos antológicos, la versión 6. En su día, elegí este sistema principalmente porque tenía más plantillas orientadas a la edición de revistas y magazines, en detrimento de mi admirado WordPress, en donde todos los temas que me podían servir eran de pago. Pero, desde hace un par de meses estaba notando muchos problemas para actualizar Drupal, en parte por el miedo que tenía a tocar el núcleo del programa después de haberlo fastidiado anteriormente y en parte por lo poco sencilla que me resultaba la operación. Además, la gestión de los comentarios (un cebadero de spammers, me temo) y la necesidad de tener moderadores, lanzaron el cambio de aplicación. Por supuesto, una vez tomada la decisión de cambio, sólo había un lugar adonde ir: WordPress. El problema estaba en la migración de los datos y los usuarios a la nueva plataforma.

Además, por las mismas fechas surgió el tema de mantener bajo un mismo dominio la revista y un foro y permitir cosas hasta la fecha difíciles de asumir, como un perfil de usuario único y una sincronía entre los textos de la revista y los usuarios del foro. Fue entonces cuando BBpress emergió de la nada. Para los profanos, bbpress es el sistema de foros de Automattic, la empresa tras la que está WordPress y otras muchas aplicaciones y, por supuesto, suelen integrarlas unas con otras con una facilidad pasmosa. Así que, de golpe, me encontré en medio de una vorágine de migraciones y configuraciones como hacía tiempo que no tenía.

En resumen:

  • hubo migración de Drupal6 a WordPress. Aunque encontré varios tutoriales sobre cómo llevar a cabo la migración, el documento definitivo vino de la mano de Dennis Metzcher (Migration from Drupal to WordPress Complete) y, más concretamente, de un enlace a Import A Drupal 6 Based Website To WordPress v2.7. Según cuenta, las sentencias SQL le funcionaron sin problemas, a pesar de haberse saltado todas aquellas que no necesitaba. En mi caso, seguí las mismas excepciones y, salvo los usuarios de la web, el resto de información pasó sin incidencias que reseñar.
  • Arras Theme, una plantilla de revista. Casi por casualidad me encontré con este tema, que facilita enormemente la creación y el mantenimiento de un magazine con WordPress. La primera impresión, como casi siempre, fue bastante traumática, probablemente por un montón de ideas heredadas de Drupal. Pero, una vez dejé de lado las reticencias, Arras Theme se mostró como una fantástica plantilla que permite gestionar la portada y el resto de páginas de forma separada, que incluye miniaturas con cada entrada y que permite destacar los puntos fuertes de cada número de la revista sin más que un puñado de clics.
  • Instalación de BBPress y configuración. Con la instalación del programa en tres cómodos pasos, la tarea más complicada fue hacer que los foros se pareciesen lo más posible a los que ya estaban en funcionamiento y evitar un salto demasiado grande. Por eso, además de bbpress, la aplicación está cuajada de plugins, traducida del inglés (en su mayor parte) y dotada de ciertas funciones que permiten una administración más sencilla. Por supuesto, la integración entre los usuarios de wordpress y los de bbpress resulta impresionante e, incluso, permite la asignación de los roles del foro, según sea el rol del usuario en wordpress.

El resultado de tanto esfuerzo se puede ver en la web de la revista del taller.

las bicicletas de Mérida

Ayer comenzó a funcionar en Mérida un servicio de bicicletas de alquiler para disfrutar de la ciudad sin los agobios del tráfico y desde una óptica diferente. La noticia salió hace meses, allá por marzo y, personalmente, me pareció una buena idea. Luego, como siempre en estas cosas de palacio, el proyecto sufrió varios retrasos hasta que, finalmente, se estrenó ayer lunes con medio centenar de bicis y un centenar de potenciales usuarios. Ya me imagino la escena del negociado en la cola de las bicicletas…

Insisto en que la idea me parece fantástica y que, cuando funcione correctamente, será una delicia utilizar los carriles bici para moverse por un centro urbano con un buen porcentaje de calles peatonales, direcciones únicas que crean ratoneras y demás trampas. Hasta entonces, hasta que funcione correctamente, habrá que seguir jugándose el tipo cada vez que salga a la calle como ciclista.

Hay ejemplos claros de lugares donde esta iniciativa lleva tiempo funcionando con bastante aceptación y otros donde no tanto, pero mi impresión personal es que han copiado y lo han hecho mal. Para empezar, el ayuntamiento creó una red de carriles bici sobre los que la iniciativa discurriría tranquilamente. Como en el centro de la ciudad hay poco espacio para añadir más cosas a las calles, han decidido reutilizar las calzadas y darles rango de carril bici. Es esperpéntico ver cómo vías de sentido único se han convertido, por obra y gracia de una plantilla y un poco de pintura blanca, en un carril bici. No hay sitio, estamos de acuerdo, pero no es ninguna solución etiquetar calles enteras como carriles bici, simplemente para cubrir una estadística: X kilómetros de carril bici por el centro de la ciudad.

Calle de sentido único, convertido en carril bici inverso

Calle de sentido único, convertido en carril bici inverso

Ahora las calles afectadas tienen pintado el logo de la bicicleta cada cierto número de metros (unas boca arriba, otras boca abajo) y una señal al principio de la misma, en donde se dice a los conductores de vehículos a motor que ya no están solos: sed buenos y no atropelleís a los que van a pedales. Uno no sabe, a la vista de las señales, si la calle es para coches, bicis, ambos o si los coches tienen que tener cuidado con las bicicletas que vienen de frente.

La prueba definitiva de que han copiado (mal) la idea es la página web de información: bicimerida.es. Independientemente de la estética, cabe resaltar el mensaje que se repite constantemente en la parte inferior: Desarrollado por el Instituto Tecnológico de Castilla y León. Más claro, agua.

Por último, se trata de un servicio de alquiler de bicicletas, que será gratuíto hasta el primero de enero de 2010, cuando se revisará este punto. Si, una vez llegado el momento, optan por comenzar a cobrar por el servicio, por muy bajo que sea el precio, el estímulo para crear “un modelo de vida urbano más sostenible” y “una nueva cultura “, se irá al garete.

Con respecto a la gestión del sistema, el consejero ha adelantado que se adaptarán a las preferencias que cada ayuntamiento tenga en cuanto a condiciones de uso u horarios, aunque en todo caso ha adelantado que personalmente se muestra contrario a un servicio totalmente gratuito y aboga por que el alquiler se realice a un precio bajo, asequible a cualquier ciudadano.
Diario Hoy.

Viendo las diferencias que hay entre fantasía y realidad, estoy dudando si apuntarme o no al experimento. Porque, a estas alturas no me apetece ni rellenar con mis datos, incluído la localidad, una mísera hoja de papel cargada de logotipos del ayuntamiento de Merída.

briconsejo: cómo migrar de wordpress 2.0.1 a 2.8.4 en nueve cómodos pasos

Nota: mamá, en serio, ésta entrada puedes saltártela, va del programa con que funciona este blog y, de verdad, es un tanto aburrida. Te dejo un enlace, que seguro que te gustará más. Besos.

Aviso: todo lo que se cuenta en esta chuleta se ha probado, primero, en un entorno de pruebas. Si eres tan estúpido (no, no tiene otro nombre), como para hacer pruebas sobre un servidor en producción, no vengas llorando por aquí. Para la realización de esta migración, es necesario contar con unos conocimientos previos adquiridos, a saber: sentido común, algo de SGBD, un poco de sed, vim y bash y una pizca de coherencia. De nuevo, si no cumples con esto, no vengas a lamentarte.

Esta entrada no deja de ser una lista ordenada de todos los pasos que me llevaron a conseguir el objetivo final. Me funcionó a mí, cierto, y lo escribo por si vuelvo a necesitarlo. Declino cualquier problema o responsabilidad que la aplicación de dichos procesos pueda ocasionar en blogs ajenos. Por si a alguien le interesa, me llevé por delante una docena de veces el blog, antes de conseguir dar con la tecla.

Advertidos estáis.

Hace unas pocas semanas me enfrenté a un desafío que llevaba tiempo esquivando por falta de ideas para abordarlo. Tenía que actualizar el CMS de La curuxa, un WordPress añejo y, según la documentación oficial, iba a tener que migrar de 2.0.1 a 2.2, luego a 2.4, más tarde a 2.6 y, finalmente, a 2.8. Todo un planazo.

Dicen que la ignorancia es atrevida hasta límites insospechados y, quizá por eso, me propuse explorar nuevas vías. En vez de realizar las recursivas actualizaciones y [ironia=on]mis vastos conocimientos en bases de datos[ironia=off], quise ver qué pasaba cuando utilizas la última versión de WP con una versión de su base de datos antediluviana. El resultado, más o menos esperado, es que WP exigía que se ejecutase el script de actualización y que, a continuación, el blog estaba completo y actualizado, pero con caracteres raros.

«Ésto va a ser de la base de datos», me dije. Y fisgando en su estructura me encontré con que la codificación de la misma era latin1, mientras que WP sólo hablaba utf8. Así que, los caracteres raros eran problemas de traducción. Para solucionarlo se me pasó por la cabeza usar una compleja pero eficaz sentencia en SQL pero, dado que mis conocimientos en la materia se quedaron en aquel tren, me pasé a la guerra de guerrillas y los script sucios, chapuzas. Ahí, en ese escenario, doy lo mejor de mí.

Al final, tras docena y media de pruebas y errores, de borrón y cuenta nueva, conseguí dejar la base de datos con la codificación correcta y actualizada a la última versión.

Un poco mejor explicado, paso por paso y ordenado:

  1. hacer un backup de la base de datos de producción, con la codificación de caracteres utf8, ya que es la codificación de WP.
  2. editar el fichero de backup, sustituir el nombre del dominio, en mi caso http://lacuruxa.org y http://www.lacuruxa.org, por una dirección local. Yo utilicé http://curu.n1mh.org y lo sustituí con dos comandos de sed:

    sed -i 's/http:\/\/lacuruxa.org/http:\/\/curu.n1mh.org/g' fichero.sql
    sed -i 's/http:\/\/www.lacuruxa.org/http:\/\/curu.n1mh.org/g' fichero.sql

  3. instalar el nuevo WP en la dirección local creada a tal efecto. Después, sobreescribir la base de datos con la obtenida de producción. Abrir la zona de administración en el navegador (http://curu.n1mh.org/wp-admin/) y, ante la petición de actualización, actualizar. Los caracteres extraños inundan el blog. Ante todo, tranquilidad.
  4. editar con vim el fichero de la base de datos, buscando el caracter à y sustituir todos los posibles caracteres raros. En mi caso y usando vim, busqué y sustituí los siguientes:

    :%s/á/á/g
    :%s/é/é/g
    :%s/í/í/g
    :%s/ó/ó/g
    :%s/ú/ú/g
    :%s/ñ/ñ/g
    :%s/Ã<91>/Ñ/g
    :%s/ü/û/g
    :%s/¿/¿/g
    :%s/¡/¡/g
    :%s/«/«/g
    :%s/»/»/g

  5. el resto de caracteres raros, que los hay, comienzan por el caracter à y es conveniente buscarlos y eliminarlos a mano. Para todos aquellos que no se puedan procesar con vim, mi recomendación es buscarlos en el blog, copiarlos y pegarlos en vim, que los sustituirá con gusto. Los más problemáticos fueron â€<9d>, ‎<8f> y â€<80>.
  6. sustituir la base de datos de prueba con la nueva base de datos e ir viendo qué caracteres fallan. Es, de largo, la parte más tediosa y mecánica. La importación debe hacerse con la codificación correcta:

    mysql -u root -p mysql_user --default-character-set=utf8 < ~diego/Desktop/fichero.sql

  7. con cada importación de la base de datos, hay que acceder desde el navegador a la zona de administración de WP, http://curu.n1mh.org/wp-admin/, y proceder a actualizarla base de datos.
  8. una vez estemos seguros de que están todos los caracteres correctamente codificados, toca revertir el dominio temporal por el bueno. Hacemos una copia de seguridad de la nueva base de datos en un fichero, lo editamos y ejecutamos:

    sed -i 's/http:\/\/curu.n1mh.org/http:\/\/www.lacuruxa.org/g' fichero.sql

  9. y, por último, sólo hay que subir la nueva versión de WP a la web y actualizar la base de datos de producción.

Fácil, ¿verdad? En realidad es más aparatoso que complicado. A partir del noveno punto, comienza una tarea bastante más árdua y callada, la de escoger un tema, adecuarlo, llenarlo de plugins y configurarlo. Pero eso, querido lector, ya es otro cuento.

El resultado, bien visible, se puede ver en la página web de la Agrupación Deportiva La Curuxa.